Como cambiamos las personas!!! Cuando Iñaki era un crío siempre que podía me lo llevaba conmigo a ascender montañas caminando, en bicicleta o a escalar alguna pequeña pared. Con el paso de los años dejo de interesarle las salidas a la naturaleza y los deportes que allí practicábamos. Era la adolescencia y su vida transcurría entre las clases en el instituto, salir con los amigos y amigas de fiesta hasta altas horas de la madrugada , los bolos con la charanga por todos los pueblos y el tiempo que le quedaba lo pasaba jugando en la play Stacion.En esos años el salir a hacer deporte en la naturaleza dejo de estar en sus planes pero como digo las personas cambian!!!
Ahora después de unos cuantos años ha vuelto a cogerle el gustó al deporte ya salir a la montaña ya que esos ambientes de la adolescencia ya no le llenan como ocurría antes. Ahora ha vuelto a pedirme que salgamos juntos a hacer actividades deportivas y a que le enseñe rutas en la montaña. Por eso pienso que es muy importante transmitirle de pequeño buenos hábitos y valores por que aunque en algún tiempo pienses que los ha perdido, con los años los puede llegar a recordar y a recuperar.
Así pues este pasado 1 Mayo le prepare una salida para ascender el Penyagalera. Saliendo desde las Pesqueras y llegando a su cima donde se encuentra un vértice geodésico, de allí nos dirigimos a la "punta del barco " donde almorzamos. Es un impresionante balcón al que pocos se acercan y del que contemplas el vuelo de los buitres a muy pocos metros y unas preciosa vistas de toda la comarca. Para completar la ruta circular bajamos por el Coll del Pelele y salimos a la pista de las Pesqueras donde unos kilómetros mas abajo teníamos el coche dando así por terminada esta guapa salida.
ATUREM EL GENOCIDI A PALESTINA!!!




He intentado un comentario en el post de primer día de escuela, pero da error.
ResponderEliminarMis mejores deseos para tu hijo como maestro y como amante de la naturaleza y la montaña. Mi post de mañana llevará el título de "Ser buena persona", en relación precisamente a la idea con la que finalizas estas líneas del primer día de maestro de tu hijo. Un abrazo.